La técnica de contar cartas en el blackjack, es sabido, es la más efectiva para reducir al mínimo la ventaja de la casa en este juego.
El mayor inconveniente que tiene usar esta estrategia de blackjack es que, aunque no es ilegal hacerlo ni está expresamente prohibido, a los casinos no les gustan los contadores de cartas.
Probablemente, si el crupier o alguno de los jefes de mesa sospechan que un jugador está contando cartas, le advertirán que deje de hacerlo, u optarán por pedirle que se retire de la mesa de blackjack.
Por lo tanto, es sumamente importante evitar que el casino descubra que usamos esta estrategia de blackjack.
El mejor modo de pasar inadvertido es, algunas veces, incrementar nuestras apuestas aún cuando el conteo de cartas de negativo o reducirlas aún siendo positivo.
Perder algunas manos que podríamos haber ganado fácilmente despistará a quien esté vigilando nuestra actitud en la mesa de blackjack.
Simular que somos principiantes y hacer malas jugadas a sabiendas, cada tanto, también es una opción posible.